Photograph
By Eduardo - agosto 01, 2018
No debí abrir ese cofre que tenía guardado.
Todo iba muy bien, era una tarde hermosa el cielo de ese día era el mejor que había visto, las nubes lo adornaban y el sol lo completaba, era todo perfecto.
Mamá ya vengo voy a mi cuarto... Decir eso fue mi gran error.
Llego a mi cuarto, me recosté en mi cama a pensar y naufrague en mis pensamientos y en medio de ese naufragio vi un cofre que he conservado desde hace veinte años, cuando volví en sí me dirigí hacia mi armario y pude ver una caja toda polvorienta, la tome y la sacudí, me llene de mucha felicidad pero yo tenia un orificio así que esa alegría no duro mucho.
Me senté en la cama a contemplar la hermosura del cofre y me sorprendió al ver que se veía igual de hermoso como el día en el que ella me lo regalo. Dure contemplando el cofre como por media hora y no sabía si abrirlo o guardarlo otra vez.
No lo quería abrir pero la curiosidad de ver lo que contenía fue más fuerte que yo ( Cundo ella me dio ese cofre fue el último día que la vi, y yo no lo quise abrir) y lo abrí. Comencé a quitarle la tapa y (Emociones encontradas) fueron muchas las cosas que sentí por dentro pero de igual manera termine de abrirlo; la nostalgia invadió todo mi ser.
Hace ya veinte años que no veía su rostro, no recordaba su tono de piel, el color de sus ojos, el color de cabello, su estatura, lo linda que era, no recordaba los momentos de felicidad que viví a su lado... No recodaba nada de ella.
Lagrimas surcan mejillas al ver la última foto que nos tomamos juntos en aquel atardecer, la nostalgia se apodera de mí y comienzo a ver cada una de nuestras vivencias juntos, cada una de nuestras discusiones, nuestros abrazos, cada uno de nuestros besos, nuestra primera vez, nuestro primer hola, nuestro primer "Te Amo".
Quisiera devolver el tiempo unos veinte años atrás (y quedarme callado mientras tu peleabas conmigo, esperar a que las olas de la fuerte ira se calmaran en ti, abrazarte y darte ese beso que nunca más te pude dar) pero no puedo.
Hoy tengo tu foto en mis manos y no sabes como me arrepiento de haber tenido esa discusión contigo, de no haberte detenido.
Comienzo a gritar, toda mi familia que estaba en el patio escuchan los gritos y corren a mi cuarto a ver que pasaba y cuando llegaron yo estaba dándome golpes en el pecho.
¿Qué tienes?, ¿Qué te pasa?- Me pregunta mi madre.
Fue mi culpa, todo eso fue mi culpa, yo no debí discutir con ella, ¡TODO ES MI CULPA!
¿De qué me hablas?- Cuestiona.
Tu muy bien sabes que después de esa discusión ella se fue, y también sabes que ella...
¿Qué ella QUÉ?-
Que ella tuvo un accidente( Suspire) y en ese accidente ella murió. ¡NOOOOOO!, Todo es mi culpa, yo soy el culpable de su muerte.
Lloraba como un niño sin consuelo, nada me calmaba, fueron muchos día de lloro y remordimiento.
Ya tengo noventa y tres años y aun sigo sintiéndome culpable de lo sucedido y no sé que hacer para olvidar eso, ¡ Nunca debí abrir ese cofre!.
Aun tengo tu fotografía, la miro todas las noches, aunque me hace daño la conservo porque sé que tú eres el amor de mi vida.

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