Amar Fue Su Dulce Delito

By Eduardo - marzo 24, 2019

 Con la mirada clavada al piso, las manos atadas con cadenas y cuatro soldados llevándolo a su calvario.



 15 de marzo, 1987, esa fue la fecha en la que conocí a la hija del coronel. Él organizó una fiesta por alas dieciocho (18) primaveras de su hija; todos estaban invitados a la fiesta.

 Todo estaba muy bello, los adornos, las mesas, los centro de mesas, las sillas, las copas, su vestido, su sonrisa, su ondulada cintura y ni hablar de su mirada, sus ojos color café reflejaban un misterio que nadie había podido descubrir, su cuerpo contenía una isla en la que ningún hombre había pisado jamás.

 Al ver a esa jovencita me enamoré, mis ojos brillaron por la despampanante belleza que contenía esa inimitable mujer.

 05 de abril, 1987, 10:30 p.m, exactamente a esa hora llegue a su casa, subí a su balcón y toqué su ventana con mucho cuidado, al verme sus ojos brillaron de felicidad, corrió y abrió la
ventana. Al yo entrar me dijo - Me alegra verte pero es mejor que te vayas porque si mi padre te descubre aquí te mata - yo no le dí mucha importancia y lo único que dije fue - Te amo y te amaré hasta el último segundo de mi vida - y bueno, aquí estoy como una oveja en frente a sus trasquiladores esperando ser ejecutada.

 ¿Y saben algo?, no me arrepiento de llegar ayer a la casa de mi amada. Nuestra relación no duró mucho pero nuestro amor permanecerá para siempre.


Preeeparen...

 Me gustaría que esa noche se repitiera una vez más.

Aaapunten...

 Me encantaría volver a saborear sus suaves y dulces labios... Pero ya no se puede.

 Y por último: Díganle que sí la amé hasta el último segundo de mi corta vida. Ahora sí; pueden continuar.
Disparen.

 Al escuchar esa palabra apretó muy fuerte los y susurro al viento - Alice, Te amo- una lágrima surcó su mejilla derecha y una sonrisa inmensa se pintó en su rostro un segundo antes que sus verdugos apretaran el gatillo y lo acribillaran por un delito que le encantó cometer - Amar -.




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